OBJETIVOS GENERALES


El Proyecto ahora solicitado tiene como objetivo científico la exploración de la relación a tres bandas, pero disimétrica, entre dos modalidades literarias medievales y modernas, la épica y la historiografía, y una manifestación del pensamiento mítico-simbólico, como es la magia, muy presente tanto en el trasfondo sociocultural de dichos géneros como en los propios textos. En consecuencia, los ámbitos genéricos de desarrollo de la materia épica que se propone abordar el nuevo Proyecto son el estrictamente épico-lírico (cantares de gesta medievales y poesía heroica áurea en octava rima), el épicorico (romances, himnos, panegíricos), historiográfico (cronístico) y epigráfico (en particular los carmina epigrafica vinculados a los vestigios materiales, auténticos o contrahechos, de la materia épica), así como la literatura mágica (grimorios, tratados mágicos y afines o, por el contrario, antisupersticiosos) que permita acceder a los conocimientos técnicos y a la mentalidad mágica subyacente, luego reflejados por las fuentes literarias. A esta acotación temática se une la cronológica de ceñir, en principio, la investigación a la Edad Media y al Siglo de Oro, por ser las épocas en la que se produce la plena interrelación entre los elementos señalados. Esta doble limitación implica eliminar de los objetivos básicos del Proyecto, al menos durante el siguiente período trienal, el estudio de las reformulaciones dramáticas y novelísticas de la materia épica tradicional o (por ejemplo) el comedia de magia barroca, y con ello de sus pervivencias temáticas fuera del marco medieval y áureo, salvo a título de mera posibilidad, en la medida que el desarrollo de las labores de investigación lo pudiera hacer puntualmente aconsejable. Esto afecta particularmente al desarrollo de los aspectos teóricos y conceptuales de la propuesta, ya que estos a menudo exigirán un concurso de texto más amplio que el aquí delimitado. De igual modo ocurre, como es lógico, con todos los estudios de orientación comparatista (respecto de lo cual véase METODOLOGÍA PROPUESTA).

A partir del análisis de cada uno de los tres factores señalados (épica, historiografía y magia), se tienden líneas de convergencia que pretenden explorar las relaciones entre ellos. Estas se abordan, ante todo, en el marco del campo cultural de lo literario, partiendo del postulado (desarrollado ya en los Proyectos previos) de que, durante la Edad Media y el Renacimiento, la épica y la historiografía que la retoma y que a su vez influye en ella (así como en otras manifestaciones narrativas) efectúan una neutralización de la oposición aristotélica entre historia y poesía (por el carácter poético de la primera e histórico de la segunda), lo que incide en su consideración cognitiva (estética y epistémica). A partir de ahí se considera el papel que, desde los textos y sus contextos, desempeña el componente mágico-maravilloso, en los diversos niveles y facetas de la elaboración literaria, así como el influjo de lo literario sobre las creencias mágicas y afines, ya que se trata de un proceso de retroalimentación, como ejemplifica claramente la narrativa caballeresca.

La otra perspectiva desde la que se abordan estas interrelaciones es la que afecta al plano nomológico. Este se entiende tanto en términos endógenos (las llamadas «leyes de la magia» y su relación con la metonimia y la metáfora, el concepto de ananké o necesidad literaria), como exógenos (la relación dialéctica de la magia y la ley, la plasmación de argumentos épicos en términos jurídicos o de argumentaciones jurídicas en términos históricos, como ocurre en las fazañas). Así mismo, el ámbito nomológico se considera en la intersección de ambos niveles (exógeno y endógeno), a partir de dos enfoques conceptualmente más innovadores. Uno de ellos es la noción de «estética del Derecho», introducida por Jesús Rodríguez-Velasco, la cual pretende «una nueva lectura de la esfera del derecho y la literatura: una estética de la ley como el régimen de inteligibilidad de la ley en tanto que discursos (tanto lingüísticos como materiales) legalmente exigibles». El otro enfoque establece, de forma complementaria, el carácter «prescriptivo» del verbo literario, que da lugar a lo que Doležel y otros críticos han denominados los «mundos posibles» de la literatura, pero que nosotros conceptualizamos más bien (por razones tanto ontológicas como fenomenológicas) como el «microcosmos literario», que es suscitado por el carácter ilocutivo-performativo del enunciado literario, homólogo, por un lado, del que opera en el precepto jurídico y por otro del entonces atribuido a la fórmula mágica. 

Este planteamiento general se articula en la aludida serie de líneas temáticas convergentes, siendo las principales las siguientes: ecdótica y heurística de los textos épicos, historiográficos y mágicos; epojé, autenticidad y veracidad o la asunción estética de lo histórico, lo imaginado y lo mágico; nomología exógena y endógena de la épica, la historiografía y la magia; poética y retórica de la maravilla; texto, imagen, emblemática: antiperístasis e identidad; alteridad y mirabilia; vida, destino heroico y prognosis; heroísmo, preternaturaleza y taumaturgia. Mediante estos frentes de análisis, se espera poder llegar a una comprensión más profunda, no solo de las conexiones entre épica, historiografía y magia, sino también, desde una perspectiva más amplia, del funcionamiento de lo literario.